miércoles, 18 de septiembre de 2013
Esperando.
Aquí estoy, una noche más. Vuelvo al muelle y espero a verte a llegar. ¿Cuántas noches van ya? ¿A quién le importa? Pero si no importara no estaría aquí y aquí estoy, una noche más. Mis pies cuelgan de las tablas de madera y se camuflan con el negro del ahora oscuro mar. Ya no sé si la Luna se refleja en el mar o si esta es un reflejo en el cielo. Solo sé que mientras no llegues, ella será mi compañera; la que escuche mis penas, mis desdichas, mis tragedias. A veces creo ver el infinito del mar, ¿deberé partir a buscarte al otro lado? ¿A las estrellas quizás? ¿Quién sabe? Nadie sabe. Y cuando te das cuenta ya no quieres saber pues te has pasado la vida entre la Luna y el mar, esperando. ¿Por qué te espero si no quiero que llegues? ¿No será solo una excusa para ver a la Luna? ¿Es acaso esa espera mi razón de vivir y sin esperarte no vivo? Pero esperando también me muero. Y así se consume mi vida como se consume la noche, la Luna se marcha, yo me marcho, tú no vienes. "Menos mal que no vienes"-pienso-"Así mañana podré esperarte".
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